La Salud de tu Bebé *

 

jueves 22 de octubre de 2009

Muchos bebés se lesionan en sillas para automóvil cuando éstas se utilizan de manera incorrecta fuera del vehículo

Un estudio halló más de 43,000 visitas a la sala de emergencias durante un período de cinco años

Por Peter West
Reportera de Healthday

MARTES, 20 de octubre (HealthDay News/DrTango) -- Un estudio reciente halla que las sillas para automóvil para bebé han salvado incontables vidas, pero las mismas sillas son responsables de las lesiones de miles de pequeños cuando se usan de manera incorrecta, por ejemplo fuera de un vehículo.

Más de 43,000 bebés de los EE. UU. necesitaron atención en la sala de emergencias entre 2003 y 2007 luego de caer de sillas para bebé colocadas en mesas y otras superficies elevadas, lo cual es incorrecto. El estudio descubrió que incluso hubo informes de accidentes de sillas que volcaban en superficies blandas, como camas y sofás.

"En nuestro hospital, vimos algunas fracturas causadas por estas caídas y decidimos que probablemente el problema era mayor", señaló la Dra. Shital Parikh, pediatra ortopedista del Centro médico del Hospital Infantil de Cincinnati. "Estas lesiones no son comunes comparadas con algunas de las otras causas, pero son suficientemente significativas para tener en cuenta".

Parikh debía presentar su investigación el lunes en la reunión anual de la Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics) en Washington, D.C.

Los accidentes tienen lugar cuando los bebés que no tienen las correas amarradas, sobre todo los mayores de dos meses, se mueven dentro de una silla desatendida, por lo que se voltea o se cae, señaló el Dr. Peter Richel, jefe de pediatría del Centro Hospitalario del Norte de Westchester en Mount Kisco, Nueva York.

Según Parikh, las lesiones más comunes durante el período de cinco años fueron en la cabeza, seguidas por fracturas y dislocaciones. Tres bebés murieron.

El estudio llega dos meses después de que otro estudio recomendara a los pacientes que sacaran a los niños de sus sillas luego de un viaje en automóvil porque las sillas pueden oprimir el pecho y reducir los niveles de oxígeno.

Sin embargo, todos los expertos coinciden en que las sillas para automóvil resultan críticas dentro de un vehículo para proteger a los niños de las lesiones en una colisión, al igual que los cinturones de seguridad para los adultos.

En el estudio Parikh, el 62 por ciento de los accidentes tuvieron lugar en bebés menores de cuatro meses. Cerca de la mitad de los accidentes ocurrieron en casa. El 8 por ciento de los bebés tuvo que ser hospitalizado, señaló Parikh, que basó sus hallazgos en datos de la Comisión de Seguridad en Productos para el Consumidor (U.S. Consumer Product Safety Commission).

"Los bebés mayores de dos meses pueden moverse realmente", aseguró Richel, que no participó en el estudio. "Como médicos y profesionales de la salud, necesitamos tener en cuenta este tipo de accidentes cuando aconsejemos a los padres".

Para evitar lesiones, Richel y Parikh recomendaron que las sillas para automóvil se utilicen únicamente en los automóviles y únicamente abrochando de manera apropiada los cinturones correspondientes.

"Lo mejor es que los bebés salgan [de la silla] cuando lleguen a casa", señaló Richel. "Para proteger al niño de cualquier peligro, por ejemplo un perro agresivo, ponga la silla directamente en el suelo".

Parikh también recomienda que los fabricantes de sillas para automóviles se esfuercen más por informar a los consumidores acerca del peligro de usar inadecuadamente sus productos, lo que incluye entregar instrucciones impresas explícitas. Agregó que las empresas que fabrican sillas para automóvil deben esforzarse por diseñar sillas más estables.

En noticias relacionadas, los investigadores confirmaron informes anteriores de que las sillas elevadas reducen significativamente el riesgo de lesiones en un choque para los niños entres los cuatro y los ocho años.

Según el estudio, sobre el que se informa el lunes en la revista Pediatrics, los niños que estaban sentados en sillas elevadoras para ajustar con los cinturones de seguridad tuvieron un 45 por ciento menos probabilidades que otros niños de edad similar que usaron los cinturones estándares. Las sillas elevadoras con o sin respaldo ofrecieron protección similar.

http://healthfinder.gov/

 

 

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viernes 2 de octubre de 2009

Bajar la temperatura ayuda a los recién nacidos faltos de oxígeno

Un estudio encontró que reducía el riesgo de problemas neurológicos más adelante

Por Amanda Gardner
Reportera de Healthday

MIÉRCOLES, 30 de septiembre (HealthDay News/DrTango) -- Una investigación reciente muestra que reducir la temperatura corporal de los recién nacidos carentes de oxígeno disminuye el riesgo de problemas neurológicos más adelante.

Desafortunadamente, la estrategia no redujo el riesgo de muerte ni discapacidad grave.

Pero los hallazgos, que aparecen en la edición del 1 de octubre de la revista New England Journal of Medicine, ayudan a cerrar una brecha crucial en los esfuerzos por tratar a los bebés que sufren daño cerebral debido a la hipoxia, es decir, la falta de oxígeno.

"Se trata de un poco más de evidencia creciente de que la hipotermia ayuda con la hipoxia y la isquemia [una restricción en el suministro de sangre]", señaló el Dr. John Ragheb, profesor de cirugía neurológica clínica y pediatría de la Facultad de medicina de la Universidad de Miami, quien está familiarizado con el estudio. "Este trabajo será muy importante".

Pero muchas instituciones ya practican el enfriamiento en este contexto, añadió el Dr. James Greenberg, director de la división de neonatología de la Fundación de Investigación del Hospital Pediátrico de Cincinnati, lo que hace incierto en realidad qué tanto cambiará el trabajo la práctica de hoy en día.

Y hay que averiguar más, incluso qué recién nacidos se beneficiarían al máximo de la práctica, y la mejor manera de aplicarla, apuntó.

Reducir la temperatura corporal, o hipotermia, se ha usado desde los años 20 y 30 para ayudar con lesiones e incluso para reducir el daño tras un ataque cardiaco, anotó Ragheb.

Pero los científicos apenas ahora recolectan datos sobre la manera en que la hipotermia podrían beneficiar a los bebés que tienen encefalopatía isquémica hipóxica (EIH), cuando la privación grave de sangre en el cerebro resulta en la muerte de células cerebrales, posiblemente llevando a parálisis cerebral o retardo mental.

Investigaciones anteriores se han enfocado en los bebés prematuros, apuntó Ragheb. "Esto se trata de bebés a término, así que expande la indicación para su uso".

En este estudio, que se llevó a cabo en cinco países, participaron 325 bebés que tenían menos de seis horas de edad, que habían nacido casi a término y que habían sufrido daño cerebral como resultado de la privación de oxígeno.

Se asignó a los recién nacidos al azar para atención de cuidados intensivos junto a enfriamiento del cuerpo a 33.5 grados Celsius (92.3 Fahrenheit) o a solo recibir cuidados intensivos.

Los del grupo de enfriamiento fueron envueltos en mantas de enfriamiento y colocados en incubadoras sin encender. Les enfriaron por unas 72 horas.

Entonces, se dio seguimiento a los bebés hasta que tenían 18 meses.

La mortalidad fue casi la misma en los dos grupos. 42 bebés del grupo de enfriamiento murieron, frente a 44 en el control de grupo. El número de bebés con discapacidades graves del neurodesarrollo fue de 32 en el grupo que fue enfriado y 42 en el grupo de control.

Pero los bebés del grupo de enfriamiento tuvieron 57 por ciento más probabilidades de sobrevivir sin daño neurológico. Esto incluyó una reducción de 33 por ciento en el riesgo de parálisis cerebral, además de mejoras en las puntuaciones de los índices de desarrollo mental y capacidades psicomotoras.

El enfriamiento también redujo el índice de problemas del neurodesarrollo: 21 de los bebés del grupo enfriado (de 112 supervivientes) frente a 33 (de 110 supervivientes) del otro grupo.

El enfriamiento probablemente funcione al "hacer más lento el metabolismo de las neuronas en las células cerebrales de manera que evite que mueran", explicó Greenberg.

Los cirujanos a veces usan enfriamiento severo para detener el corazón cuando realizan cirugía cardiotorácica en los recién nacidos, añadió.

Los autores, de un consorcio de instituciones de Gran Bretaña, apuntaron que algunos efectos tal vez no se evidencien hasta después de los 18 meses de edad, pero ningún estudio lo ha evaluado hasta ahora.

http://healthfinder.gov/

 

 

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