La Salud de tu Bebé *

 

miércoles 29 de octubre de 2008

Bebés desarrollan caries si duermen con biberón

Exceso de consumo de azúcar y falta de cepillado también contribuyen

Un 36% de los niños menores de dos años en el país tienen caries

Mónica Cordero S.

La práctica en los hogares de que los niños pequeños vayan a la cama con el biberón e ingieran durante la noche leche, jugos o atoles triplica el riesgo en ellos de desarrollar caries a corto plazo.

Así lo reveló un estudio de la Facultad de Odontología de la Universidad de Costa Rica (UCR), publicado en la última edición de la revista del colegio de profesionales en este campo, llamada Odovtos .

El trabajo fue desarrollado por la investigadora Sylvia Gudiño, quien se dio a la tarea de identificar los factores que estimulan la aparición de caries a temprana edad en los niños costarricenses.

Estudios previos de especialistas de la UCR ya han demostrado que 36 de cada 100 niños de entre uno y dos años que habitan en el área metropolitana presentan algún signo de caries.

Esta prevalencia es significativa si se toma en cuenta que las enfermedades en los dientes solo afectan a cinco de cada 100 menores en Estados Unidos.

“Los padres no cuidan como deben la salud bucodental de los pequeños, pensando que son males que se presentan a edades más avanzadas, pero esta idea es un error que trae consecuencias para toda la vida”, dijo la experta, quien advirtió que la prevalencia en las zonas rurales del país podría ser mayor.

El estudio. Para realizar la investigación, Gudiño seleccionó a 205 niños de entre uno y dos años que ya presentaban al menos una carie y los comparó con otros 209 cuya dentadura estaba sana.

Esto lo hizo al realizar una evaluación odontológica de los pequeños y aplicar un cuestionario a las madres de los menores, el cual valoró los hábitos de alimentación e higiene bucodental.

Los participantes fueron elegidos tras su visita a centros de salud en San José.

Como resultado, se halló que el consumo en exceso de alimentos azucarados y desde temprana edad es uno de los principales factores que afectan la salud dental de los niños costarricenses.

A un 86% de los menores evaluados ya se les añadía azúcar al biberón y se les daba alimentos como gelatinas y helados antes de cumplir los seis meses de edad.

Gudiño indicó que el análisis de casos reveló un riesgo 2,4 veces mayor de desarrollar caries en este grupo de infantes, en comparación con los que probaron alimentos azucarados más tarde.

Asimismo, se halló que los bebés con caries solían consumir confites más frecuentemente que cualquier otro dulce sólido.

La experta resaltó que el peligro que presentan los productos azucarados para la dentadura de los niños también incluye medicamentos especiales para ellos.

Se encontró que los niños con caries habían sufrido de enfermedades respiratorias y por ende consumido jarabes azucarados.

“Esta costumbre hace que la boca del niño se convierta en un ambiente propicio para la reproducción de bacterias, que luego van desgastando el esmalte de los dientes hasta ingresar y dañar la estructura interna”, dijo Sylvia Gudiño.

Leche materna. El análisis confirmó también hallazgos anteriores sobre la protección que brinda la leche materna a los infantes.

Un bebé sin historia de lactancia natural tiene un 84% más de riesgo de adquirir caries en sus dientes respecto a aquellos que sí fueron amamantados.

Según Gudiño, esto se debe al efecto inmunológico de la leche materna, que estimula las defensas naturales del organismo del bebé para combatir las enfermedades.

Sin embargo, la experta explicó que la leche humana también contiene lactosa (azúcar), la cual alimenta las bacterias en la boca que dañan los dientes, si no se tiene una buena higiene.

http://www.nacion.com/

 

 

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domingo 19 de octubre de 2008

Los bebés pueden diferenciar la música alegre de la triste

Un estudio ilustra el rápido desarrollo del cerebro humano

Por Randy Dotinga
Reportero de Healthday


(FUENTES: Ross Flom, Ph.D., associate professor, psychology, Brigham Young University, Provo, Utah; Paul Sanberg, Ph.D., distinguished university professor and director, Center of Excellence for Aging and Brain Repair, University of South Florida College of Medicine, Tampa; Infant Behavior & Development)

JUEVES, 16 de octubre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Incluso desde los cinco meses de edad, los bebés pueden distinguir entre la música alegre y la triste, lo que ofrece más evidencia de que la capacidad del cerebro de detectar emociones se desarrolla temprano, según informan investigadores.

"Pueden distinguir las emociones", afirmó el autor del estudio Ross Flom, profesor asociado de psicología de la Universidad Brigham Young de Provo, Utah. "No comprenden que una música sea alegre u otra triste, pero saben que son distintas".

Los científicos ya sabían que los bebés pueden distinguir entre elementos de la música como el tono y el tiempo, apuntó Flom, pero hasta ahora nadie había estudiado si podían también notar las diferencias entre tipos de emociones.

Aunque los bebés que participaron en el estudio eran demasiado pequeños para hablar, sí tenían la capacidad de expresar interés en el mundo externo y de aburrirse. Entonces, los autores del estudio aprovecharon este rasgo para averiguar cómo percibían la música.

Los investigadores reclutaron a 96 bebés y les reprodujeron distintos tipos de música, explicó Flom.

Algunas piezas eran alegres, como el tema de los programas de TV de "Snoopy", el cuarto movimiento de la Novena Sinfonía de Beethoven ("Oda a la Alegría"), y el tema de jazz "Tiger Rag", interpretado por la banda de jazz de Nueva Orleáns Preservation Hall.

Otras selecciones tendían a ser más tristes, entre ellas el segundo movimiento de la Séptima Sinfonía de Beethoven.

Los bebés escuchaban repetidas veces tres selecciones de una categoría musical (alegre o triste) y luego los investigadores reproducían una selección de la otra categoría. Los investigadores evaluaron si los bebés se activaban y notaban una diferencia en la música al prestar más atención a un video de un rostro humano masculino o femenino de apariencia neutral colocado frente a ellos.

La mayoría de bebés de cinco meses mostraron señales de que podían discriminar entre los tipos de música cuando se reproducía una selección alegre seguida de una triste, pero no lo contrario, apuntó Flom.

"A los nueve meses, pueden diferenciar las piezas alegres de las tristes", dijo. "Muestra las sorprendentes habilidades cognitivas que tienen estos niños. Han aprendido mucho en nueve meses, 270 días".

Los hallazgos, que se espera sean publicados en la próxima edición de la revista Infant Behavior & Development, son "apenas otra manera de documentar que los bebés están muy sintonizados con la emoción muy temprano en el desarrollo", afirmó Flom. "Les ayuda a aprender comunicación y ayuda a promover las habilidades tempranas del lenguaje".

Pero, añadió Flom, el estudio no dice nada sobre el valor de la música como una herramienta para ayudar a los bebés a ser más inteligentes.

Paul Sanberg, director del Centro para la excelencia del envejecimiento y la reparación cerebral de la Facultad de medicina de la Universidad del Sur de Florida, apuntó que los autores crearon una manera única para medir lo que los bebes pueden percibir.

"Si [los bebés] no tiene un idioma, no se les puede hacer preguntas", señaló Sanberg. "Es como hacer un experimento en animales: se está tratando de interpretar lo que el sujeto siente o hace a través de respuestas no verbales".

Flom dijo que el próximo paso en la investigación es estudiar si los bebés pueden detectar la agresión o la ausencia de esta en los perros.

"Nosotros no necesitamos mucho entrenamiento para saber si debemos acercarnos a un perro y acariciarlo o retirarnos rápidamente", dijo.

http://healthfinder.gov/

 

 

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lunes 13 de octubre de 2008

Cuando los bebés mueren, los obstetras también sufren

Una encuesta afirma que los mortinatos y las muertes infantiles hacen que uno de cada diez médicos considere abandonar la práctica

(FUENTE: University of Michigan Health System, news release, June 30, 2008)

LUNES, 21 de julio (HealthDay News/Dr. Tango) -- La carga emocional de los mortinatos y las muertes infantiles han llevado a uno de cada diez obstetras a considerar abandonar su práctica, según una encuesta del Sistema de salud de la Universidad de Michigan a 804 obstetras.

Alrededor de tres cuartos de los respondientes dijeron que los mortinatos y las muertes infantiles tenían un profundo efecto debido a sentimientos como la ansiedad, la culpabilidad y el estrés. Los hallazgos fueron publicados en la edición de julio de la revista Obstetrics & Gynecology.

"Sabemos que los mortinatos y la muerte infantil son eventos traumáticos para los padres, pero este estudio sugiere que también son traumáticos para el médico", señaló en un comunicado de prensa la Dra. Katherine Gold, autora del estudio, del departamento de medicina familiar, obstetricia y ginecología de la U-M.

Un obstetra estadounidense promedio que trabaja en 140 partos por año podría manejar a hasta dos docenas de mujeres con un aborto espontáneo y una a dos mujeres con un mortinato o muerte infantil, apuntaron los investigadores.

"Los obstetras quieren ver a un bebé sano. Cuando un feto o bebé muerte, la pérdida puede ser devastadora para el médico. La mitad de las veces, no se conoce la causa médica de un mortinato, pero los médicos pueden enfrentarse a sentimientos de remordimiento o culparse a sí mismos", advirtió Gold. "Cuando un feto o un bebé muere, nos enfocamos en las necesidades de las familias, pero con frecuencia los obstetras también luchan con sus propias emociones".

La encuesta también encontró que el 43 por ciento de los obstetras afirmó estar preocupado por acciones disciplinarias o legales debidas a muertes perinatales sin causa identificada. Los mortinatos son la segunda causa principal de demandas contra obstetras de los EE.UU.

Los hallazgos también sugirieron que una mejor capacitación podría ayudar a los obstetras. Los que afirmaron que habían recibido una capacitación adecuada en duelo eran menos propensos a informar haber considerado abandonar la práctica debido a la carga emocional de las muertes perinatales. Y los respondientes que consideraban que su capacitación era adecuada eran menos propensos a preocuparse sobre acciones disciplinarias o legales cuando se desconocía la causa de muerte.

Las dos terceras partes de los encuestados respaldaban la idea de capacitación mediante presentaciones formales o seminarios, y casi la mitad respaldaba reuniones informales para que los obstetras discutieran experiencias difíciles. Muchos afirmaron que una reunión con los padres en duelo sería un método de capacitación útil.

http://healthfinder.gov/

 

 

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domingo 12 de octubre de 2008

Un ventilador en la habitación reduce el riesgo de SMSL en 72 por ciento

Aumentar la ventilación en la habitación del bebé produjo resultados sorprendentemente buenos, informa un estudio

Por Serena Gordon
Reportero de Healthday

(FUENTES: De-Kun Li, M.D., Ph.D., reproductive and perinatal epidemiologist, division of research, Kaiser Permanente, Oakland, Calif.; Raymond Pitetti, M.D., associate director, emergency medicine, Children's Hospital of Pittsburgh, University of Pittsburgh Medical Center; October 2008 Archives of Pediatric and Adolescent Medicine; October 2008 Pediatrics)

LUNES, 6 de octubre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Sovlo mantener el aire en movimiento en una habitación parece reducir dramáticamente el riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL), sugiere una investigación reciente.

"Lo que encontramos en este estudio es que si un bebé tenía un ventilador que era utilizado en el dormitorio, el riesgo de SMSL del bebé se reducía en 72 por ciento en comparación a si no lo tenía", afirmo el autor principal del estudio, el Dr. De-Kun Li, epidemiólogo reproductivo y perinatal de la división de investigación de Kaiser Permanente en Oakland, California. El informe aparece en la edición de octubre de la revista Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine.

Aunque el índice de SMSL ha disminuido de manera significativa en años recientes, de 1.2 por 1,000 nacimientos en 1992 a 0.53 por 1,000 nacimientos en 2003, el SMSL sigue siendo una importante causa de mortalidad en los bebés.

Li apuntó que la teoría actual es que el SMSL ocurre porque el bebé respira de nuevo el dióxido de carbono, y no tiene ni la fuerza para quitarse del lugar del peligro, ni un sistema neurológico apropiadamente desarrollado para advertir del peligro inminente. "Por lo que sea, el dióxido de carbono queda atrapado en las vías respiratorias", apuntó.

Y todavía no se conoce el motivo exacto de que suceda.

"En mi opinión, no creo que se trate de una sola cosa. Creo que convergen varios factores. Probablemente haya algún riesgo genético subyacente que, junto a algo en el ambiente, desencadena toda una cascada de eventos", afirmó el Dr. Raymond Pitetti, director asociado de medicina de emergencia en el Hospital infantil de Pittsburgh del Centro médico de la Universidad de Pittsburgh.

Los científicos han desarrollado ciertos factores de riesgo que aumentan el riesgo de SMSL, como dormir sobre el abdomen o en una cama blanda. Li y colegas descubrieron recientemente otro factor que puede reducir el riesgo de SMSL, que es poner al bebé a dormir con un chupete.

Para evaluar si aumentar la ventilación de una habitación afectaría o no el riesgo de SMSL, los investigadores compararon información de madres de 185 bebés que murieron de SMSL con 312 bebés elegidos al azar y emparejados por edad. Los bebés también fueron emparejados según su raza o etnia y el lugar en que habitaban.

Encontraron que el riesgo de SMSL se reducía en 72 por ciento si el bebé dormía en una habitación con un ventilador. Tener una ventana abierta también pareció reducir el riesgo, pero este hallazgo no fue estadísticamente significativo.

"Si además de seguir las recomendaciones para la prevención del SMSL de la American Pediatric Association los padres desean añadir otro nivel de protección, pueden añadir un ventilador a la habitación", aconsejó Li, quien advirtió que los padres deben usar el sentido común cuando coloquen el ventilador de manera que no esté demasiado cerca de la cuna ni en un lugar en que un bebé pueda alcanzarlo.

"Los padres deben seguir teniendo en cuenta que hay un riesgo de SMSL. Acueste al bebé de espaldas. No use ropa de cama blanda. Dé un chupete al bebé y, finalmente, ponga un ventilador en la habitación. Tener un ventilador realmente no conlleva ningún riesgo y según este estudio parece que podría ser beneficioso", apuntó Pitetti.

Desafortunadamente, no todo el mundo está siguiendo los consejos de prevención del SMSL. Según la edición de octubre de Pediatrics, alrededor de 25 por ciento de los bebés no están durmiendo de espaldas, y 34 por ciento duermen regularmente con sus padres.

Otro estudio que aparece en la misma edición de Pediatrics encontró que cuando los proveedores de atención infantil reciben capacitación específica para evitar el SMSL, el riesgo disminuye. Entre 264 programas de cuidados infantiles que recibieron la capacitación, el índice de niños que dormían de espalda pasó de 51 a 62 por ciento. Los autores de este estudio concluyeron que se necesita más capacitación para padres y proveedores de cuidados infantiles, y que ordenanzas estatales ayudarían a reducir el riesgo de SMSL aún más.

http://healthfinder.gov/

 

 

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lunes 6 de octubre de 2008

Las madres estresadas cargan a los bebés a la derecha

Un estudio sugiere que el hallazgo podría ayudar a evitar la depresión posparto

(FUENTE: Durham University, United Kingdom, news release, Aug. 28, 2007)

MIÉRCOLES 29 de agosto (HealthDay News/Dr. Tango) -- ¿Podría ser tan sencillo detectar los niveles de estrés malsanos de una nueva mamá sólo viendo qué brazo usa para cargar a su bebé?

Un estudio británico reciente sugiere que las madres que cargan a sus bebés del lado derecho podrían estar lidiando con un estrés extremo.

Aunque la mayoría de las madres recientes sienten algún nivel de estrés durante las primeras semanas y meses de las vidas de sus bebés, el estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Durham sugiere que los hábitos de cargar al bebé podrían indicar si ese estrés puede volverse cada vez más difícil de manejar y conducir a la depresión. La depresión materna puede tener un efecto negativo sobre el bienestar mental y emocional del bebé.

Además debido a que hasta el 10 por ciento de las madres recientes desarrolla depresión posparto, identificar las señales de advertencia podría ayudar potencialmente a los proveedores de atención de la salud a identificar a las madres que podrían tender a las dificultades emocionales, apuntaron los investigadores.

Las investigaciones anteriores habían mostrado que la mayoría de las madres prefiere cargar a sus bebés en el lado izquierdo, incluso si no son zurdas.

Para el nuevo estudio, que aparece en la edición en línea de agosto del Journal of Child Psychology and Psychiatry, los investigadores incluyeron a 79 madres recientes cuyos bebés tenían una edad promedio de siete meses. Se pidió a las madres que cargaran a sus bebés y los sostuvieran en sus brazos. También llenaron una encuesta sobre su estado mental.

Según los investigadores, el 86 por ciento de las madres que no exhibieron señales de estrés o depresión en la encuesta preferían sostener a sus bebés a la izquierda. Pero el 32 por ciento de las madres que mostraban señales de estrés elevado sostenían a sus bebés a la derecha.

La Dra. Nadja Reissland, autora principal y profesora principal del departamento de psicología de la Universidad de Durham, dijo que "muchas madres no se dan cuenta de que sufren de estrés o no lo admiten. La manera en que interactúan con su hijo es usualmente el mejor indicador de su estado mental interno".

"Las madres estresadas con frecuencia ven lo que su bebé hace como algo negativo, por lo que podrían interpretar el llanto de su bebé como una mala conducta cuando en realidad es una conducta normal. Incluso podrían sentir que el bebé les impide vivir la vida que desean", añadió en una declaración preparada.

"Este tipo de sentimientos puede tener un inmenso impacto sobre la relación entre la madre y el bebé y en la familia completa. Si este estrés se desarrolla en convierte, la situación puede ser incluso peor", apuntó Reissland.

http://healthfinder.gov/

 

 

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