La Salud de tu Bebé *

 

lunes 25 de agosto de 2008

La mezcla de bacterias en el intestino de los bebés predice la obesidad

Los hallazgos podrían explicar por qué los bebés amamantados tienen menos probabilidades de tener sobrepeso posteriormente en la vida

Por Kathleen Doheny
Reportero de Healthday

(FUENTES: Ruth Ley, Ph.D., research assistant professor, Washington University School of Medicine in St. Louis; Connie Diekman, director, university nutrition, Washington University in St. Louis; March 2008, The American Journal of Clinical Nutrition)

VIERNES 7 de marzo (HealthDay News/Dr. Tango) -- Un estudio reciente sugiere que la mezcla de bacterias en el intestino de los bebés podría predecir si tendrá sobrepeso o si será obeso posteriormente en la vida.

Los bebés que tienen grandes cantidades de bífidobacterias y pequeñas cantidad de Staphylococcus aureus podrían estar protegidos contra el aumento excesivo de peso, según un equipo de investigadores de la Universidad de Turku en Finlandia.

El estudio aparece en la edición de marzo de la American Journal of Clinical Nutrition.

Los investigadores sugirieron que sus hallazgos podrían ayudar a explicar por qué los bebés amamantados están en menor riesgo de obesidad posteriormente en la vida, pues las bífidobacterias son prevalentes en el intestino de estos niños.

Otros estudios han hallado de manera reiterada que la lactancia materna se relaciona con un menor riesgo de exceso de peso u obesidad en la infancia, con una reducción en el riesgo de trece a 22 por ciento.

En el nuevo estudio, los investigadores evaluaron a los niños que habían participado en un estudio a largo plazo para evaluar el efecto de los probióticos en las enfermedades alérgicas. Los probióticos son bacterias potencialmente beneficiosas que se hallan en alimentos como el yogur y los complementos dietéticos.

Los niños habían sido evaluados al nacer y otras cinco veces más antes de los dos años, y luego de nuevo a los cuatro y a los siete. Los investigadores del estudio original también exploraron microbios intestinales en muestras fecales recolectadas a los seis y a los doce meses.

Para este estudio más reciente, los investigadores finlandeses eligieron a 49 pacientes del estudio de mayor tamaño, 25 de los cuales tenían exceso de peso o eran obesos a los siete años, y 24 de peso normal de la misma edad.

Cuando examinaron las muestras fecales, los conteos bacterianos promedio de bifidobacterias a los seis y a los doce meses fueron dos veces superiores entre quienes tenían un peso saludable, comparados con los que aumentaron de peso.

Los que mantuvieron un peso saludable también presentaban niveles menores de S. aureus fecal a los seis y a los doce meses que los que aumentaron de peso.

El S. aureus podría desencadenar inflamación de bajo grado, según la hipótesis de los autores, lo que también podría contribuir al desarrollo de la obesidad.

En otras investigaciones, se ha hallado que las bacterias de los intestinos de los adultos están alteradas en los adultos obesos que perdieron peso. Algún día, según la hipótesis de los investigadores finlandeses, alterar la flora intestinal podría ayudar a prevenir o a tratar la obesidad.

El estudio más reciente no señala exactamente por qué se relacionan las bacterias intestinales con el desarrollo de la obesidad, asegura Connie Diekman, directora de nutrición universitaria de la Universidad de Washington en San Luis y presidenta de la American Dietetic Association.

"La función exacta de las bacterias en el intestino para el desarrollo de la obesidad sigue siendo materia de muchas investigaciones"; dijo, aunque los beneficios de la lactancia materna son claros. La leche materna no sólo ofrece la nutrición adecuada para el bebé sino beneficios que podrían afectar la salud a largo plazo y los problemas de peso".

Sin embargo, agregó que, aunque la leche materna podría tener que ver con el peso de los niños, hay tantos otros factores que los padres no deben ignorar, como dar buen ejemplo con elecciones alimenticias saludables, porciones apropiadas y actividad física regular. El peso saludable es una combinación de factores y ningún aspecto individual será la causa del aumento de peso ni la respuesta mágica a la pérdida de peso".

Otro experto que ha estudiado la manera como la obesidad cambia los microbios en las células intestinales considera que el nuevo estudio es único porque recolectó información durante varios años y pudo encontrar diferencias en la microflora intestinal. "El hallazgo, que los niños delgados tenían mayores niveles de bifidobacterias a edades más tempranas, intriga mucho", asegura Ruth Ley, profesor investigador asistente de la Facultad de medicina de la Universidad de Washington en San Luis.

Aún así, señala, la investigación sobre la función de las bacterias intestinales para regular el peso corporal se encuentra en las etapas más iniciales.

http://healthfinder.gov/

 

 

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lunes 18 de agosto de 2008

Más de 90,000 bebés estadounidenses son víctimas del abuso o la negligencia

Según los investigadores, los efectos del maltrato pueden perjudicar al niño para toda la vida

Por Steven Reinberg
Reportero de Healthday

(FUENTES: April 3, 2008, teleconference with Ileana Arias, Ph.D., director, National Center for Injury Prevention and Control, U.S. Centers for Disease Control and Prevention, Atlanta; Desmond Runyan, M.D., professor of pediatrics, University of North Carolina School of Medicine, Chapel Hill; April 4, 2008, Morbidity and Mortality Weekly Report)

JUEVES 3 de abril (HealthDay News/Dr. Tango) -- Funcionarios federales informaron el jueves que se calcula que 91,000 bebés de los EE.UU. fueron víctimas del maltrato en 2006 durante su primer año de vida, entre ellos 29,181 que sufrieron de abuso o negligencia durante la primera semana de vida.

El informe, la primera revisión nacional del riesgo del maltrato no mortal de los niños menores de un año, se basó en información del National Child Abuse and Neglect Data System.

"No nos sorprendieron las cifras, aunque si nos perturbaron", aseguró durante una teleconferencia Ileana Arias, directora del Centro nacional de prevención y control de lesiones de los U.S. Centers for Disease Control and Prevention. "Que alguien maltrate a un bebé es una imagen que uno no quiere ni imaginarse y es algo sumamente prevenible".

La mayor parte del maltrato a los bebés de menos de una semana de edad fue el resultado de la negligencia, es decir, no satisfacer las necesidades emocionales y físicas básicas o proteger al niño del daño, relató Arias. La negligencia correspondió al 68.5 por ciento de los casos sobre los que se informó. Una cantidad menor de bebés, el 13.2 por ciento, fueron víctimas del abuso físico de un padre o cuidador y causaron una lesión durante la primera semana de vida, dijo.

Casi el 40 por ciento de los bebés habían sufrido de abuso o negligencia durante el primer mes de vida.

Las causas del maltrato no son claras a partir de la información, advirtió Arias. Sin embargo, la negligencia incluye el abandono y la exposición prenatal a las drogas, que parecen ser problemas comunes, dijo.

Cuando un niño es maltratado, las consecuencias se ciernen sobre ellos el resto de sus vidas, anotó Arias.

Los niños que sufren de maltrato están en mayor riesgo de tener comportamientos arriesgados, como el abuso del alcohol y otras drogas, durante la adolescencia y la adultez, señaló Arias. "Debido a ese comportamiento de riesgo, estas personas están en mayor riesgo de desarrollar afecciones crónicas, como diabetes, cáncer y enfermedad cardiovascular", dijo.

Aunque el nuevo informe examinó el maltrato no fatal de los bebés, Arias anotó que la negligencia y el abuso son las causas principales de muerte en los niños.

"Es la tercera causa principal de muerte para los niños menores de tres años y la quinta causa principal para los niños entre 1 y 9. Cerca del 19 por ciento de las muertes por maltrato infantil son de niños menores de un año", agregó.

Los hallazgos fueron publicados en la edición del cuatro de abril del Morbidity and Mortality Weekly Report (MMWR o informe semanal sobre la morbilidad y la mortalidad) de los CDC.

Arias aseguró que los CDC están esforzándose activamente por desarrollar programas para prevenir el maltrato de los bebés. "Estamos comprometidos con asegurarnos de que prevenimos cualquier situación de maltrato. Queremos llegar hasta esos niños antes de que les peguen o los descuiden", dijo.

El Dr. Desmond Runyan, profesor de pediatría de la facultad de medicina de la Universidad de Carolina del Norte, experto en bienestar infantil, aseguró que está convencida que apenas una fracción de los casos de maltrato es reportada.

"Estoy seguro de que estas cifras subestiman el problema", dijo. "Las agencias investigan las causas que se ponen en su conocimiento porque resultan flagrantes y son reportadas".

Sin embargo, Runyan agregó que los niños ahora reciben mejor trato que en el pasado. "Con una perspectiva histórica más amplia, estamos en una posición en la que los niños están probablemente más seguros de lo que lo han estado en la historia de la humanidad", comentó

Runyan considera que la educación sobre la educación de los hijos, sobre todo de los adolescentes, es clave para prevenir el maltrato de bebés y niños.

"Seguimos en una situación en la que es necesario tener una licencia para conducir, pero no para ser padre", dijo. "Los niños no vienen con manuales de instrucciones. Lloran y fastidian a la gente.

La planificación familiar y la educación en las escuelas sobre la educación de los hijos, así como postergar tener hijos hasta ser un poco mayor son cosas que probablemente tendrían efectos más dramáticos en la reducción del abuso y la negligencia", agregó Runyan.

http://healthfinder.gov/

 

 

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sábado 16 de agosto de 2008

Los expertos advierten del peligro que puede suponer el uso de protección solar en bebés con menos de seis meses

Alfonso Carmona, director del Instituto Hispalense de Pediatría (IHP), advirtió que los bebés menores de seis meses pueden sufrir "fuertes irritaciones en la piel" si se les aplica "cremas con un alto índice de protección solar" mientras se encuentran en la playa

Madrid, 16 agosto 2008 (mpg/AZprensa.com)

Carmona explicó que a esa edad "no hay que ponerles protección solar ni exponerlos al sol yaquela piel de un bebé es mucho más sensible y delgada que la de un niño.

Argumentó que "los productos que contienen estas cremas, que otorgan el factor de protección a un niño de cinco años, pueden provocar en cambio verdaderas alteraciones en la piel en un bebé de seis meses".

La exposición al sol de los bebés de menos de seis meses tiene que estar reglada los padres tienen que saber que a esas edades el niño no debe de estar en la playa. El especialista insistió en que el uso de estas cremas "está indicado en adultos y niños, pero no en bebés, ya que estaríamos obviando las fuertes irritaciones de piel que les pueden provocar".

"La luz solar la vamos acumulando de por vida, siendo los niños los más débiles ante esta exposición, ya que tienen la piel más fina y está menos preparada para recibir los rayos", explicó Carmona, quien, al hilo de ello, advirtió de que "los niños expuestos al sol, sobre todo durante los dos primeros años de vida, tienen más riesgo de desarrollar un cáncer a edad adulta".

Con todo, puntualizó que "cada día aparecen menos casos de niños con quemaduras solares", un logro que responde "a que cada vez estamos más concienciados de estos problemas".

http://www.azprensa.com/

 

 

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lunes 11 de agosto de 2008

Hacer ejercicio durante el embarazo también beneficia al bebé

Incluso el feto muestra un ritmo cardiaco menor cuando la futura mamá se ejercita de manera regular

(FUENTE: Experimental Biology 2008, news release, April 7, 2008)

MARTES 8 de abril (HealthDay News/Dr. Tango) -- El ejercicio es bueno para un cuerpo, y también para dos cuando la que hace ejercicio es una mujer embarazada.

Un nuevo estudio muestra que cuando las futuras mamas se ejercitan, el feto también consigue beneficios cardiacos. Los beneficios se traducen en un mejor ritmo cardiaco fetal, de acuerdo con el hallazgo que será presentado esta semana en la reunión anual de Experimental Biology 2008 en San Diego.

"El estudio sugiere que una madre que hace ejercicio podría no sólo lograr beneficios de salud para su propio corazón, sino también para el de su bebé en desarrollo. Como resultado de este estudio piloto, planeamos continuar con el estudio para incluir a más mujeres embarazadas", dijo en una declaración preparada la coautora del estudio Linda E. May, del Departamento de anatomía de la Universidad de medicina y biociencias de Kansas City.

Diez mujeres participaron en el estudio, la mitad hizo ejercicios mientras que la otra mitad no. Se monitorización y grabaron movimientos fetales como la respiración, los movimientos del cuerpo y de la boca desde las 24 semanas de embarazo hasta el término.

Los investigadores hallaron ritmos cardiacos significativamente más bajos entre los fetos que habían sido expuestos al ejercicio maternal a lo largo del periodo de estudio. El ritmo cardiaco entre los fetos que no fueron expuestos al ejercicio era más alto, independientemente de la actividad fetal o edad gestacional.

http://healthfinder.gov/

 

 

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jueves 7 de agosto de 2008

Unicef destaca los beneficios de la lactancia materna durante los seis primeros meses de vida

Reduce el número de muertes causadas por infecciones agudas de las vías respiratorias y la diarrea

* Fecha de publicación: 5 de agosto de 2008

Aumentar la prestación de apoyo a las madres lactantes para explicar la importancia de la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida es el tema central de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que celebran este año entre el 1 y el 7 de agosto el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), la Alianza Mundial pro Lactancia Materna (WABA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Alimentar al bebé durante sus primeros seis meses de vida exclusivamente con leche de la madre puede reducir el número de muertes causadas por infecciones agudas de las vías respiratorias y la diarrea, que son dos importantes causas de mortalidad infantil y de algunas enfermedades infecciosas, afirma Unicef. Esta práctica también garantiza un crecimiento y desarrollo óptimos, contribuye a la salud de las madres y establece un vínculo entre ellas y sus hijos.

Recientes estudios científicos han descubierto que la educación y el apoyo a las madres amplían considerablemente el número de meses en que estas amamantan a sus hijos. Otros estudios han demostrado que la orientación y el apoyo en establecimientos de salud han propiciado aumentos en la cifra de madres que inician la lactancia materna durante la primera hora después del nacimiento.

Unicef señala que trabaja para garantizar la prestación de un apoyo cada vez mayor a las madres lactantes por parte de trabajadores de la salud, asesores, grupos de apoyo de madre a madre, empresas, profesionales de la atención en situaciones de emergencia, legisladores, familias y redes sociales comunitarias.
Trabajo en Níger

Mariama Daoura es la educadora de uno de los 100 grupos de apoyo de madre a madre impulsados por Unicef y el Ministerio para la Promoción de Mujeres y la Protección Infantil en Niamey, una comunidad urbana de la capital de Níger. El objetivo principal es fomentar la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida. Celebran las reuniones una vez a la semana en la casa de Mariama, con un promedio de 35 madres asistentes. Hace siete meses Mariama fue entrenada junto con otras 200 mujeres para ser educadora en su comunidad. Desde entonces, ella ha estado promoviendo activamente la lactancia y otras prácticas para la reducción de la tasa de mortalidad infantil.

"Al principio, algunas madres me preguntaban: ¿por qué deberíamos cambiar? Estas son nuestras costumbres. Pero pronto entendieron que la lactancia materna exclusiva tiene muchas ventajas", indica Mariama. "Primero, que reduce los gastos familiares: una caja de leche en polvo de 400 gramos vale casi cuatro euros y sólo dura dos días. Segundo, que la lactancia materna exclusiva contribuye a los nacimientos espaciados: más y más mujeres en mi barrio ahora esperan por lo menos tres años antes de tener otro embarazo", explica.
Sensibilización

Con el apoyo de las casi 200 educadoras capacitadas, alrededor de 10.000 madres han recibido mensajes de sensibilización. "Ahora el objetivo es formar a unas 200 mujeres adicionales en la comunidad urbana de Niamey y a otras 200 en Maradi, una de las regiones grandes de Níger. La idea es ampliar el proyecto a nivel nacional", comenta Theophile Bansimba, un especialista en nutrición de Unicef.

En Níger, donde uno de cada cinco niños muere antes de cumplir los cinco años, sólo el 9% de las madres amamanta exclusivamente a sus bebés con leche materna durante los seis primeros meses.

http://www.consumer.es/

 

 

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miércoles 6 de agosto de 2008

Muchas mujeres se enfrentan con dificultad al desafío de cuidar a un recién nacido

Se sienten solas y estresadas, así como física y emocionalmente agotadas, según halla un informe

Por Steven Reinberg
Reportero de Healthday

(FUENTES: Carol Sakala, Ph.D., director of programs, Childbirth Connection; Ruta Nonacs, M.D., Ph.D., Center for Women's Mental Health, Massachusetts General Hospital, Boston; Aug. 5, 2008, Childbirth Connection report, New Mothers Speak Out, National Survey Results Highlight Women's Postpartum Experiences)

MARTES, 5 de agosto (HealthDay News/Dr. Tango) -- Muchas madres primerizas en los Estados Unidos se enfrentan a problemas emocionales y físicos crónicos, a menudo con poca o ninguna ayuda de parte de sus parejas, mientras tratan de satisfacer las necesidades de su recién nacido, y en algunos casos la presión de volver al trabajo, según halla un nuevo informe.

"Las madres de niños pequeños en los Estados Unidos están en una situación más bien insostenible", advirtió Carol Sakala, autora del informe y directora de los programas de Childbirth Connection, una organización sin fines de lucro que trabaja para mejorar la calidad de la atención materna.

"Las madres están muy aisladas en nuestra sociedad. No existe una apreciación clara del alcance de este periodo tan desafiante para esta gran población", indicó.

El informe, llamado Hablan las madres primerizas, los resultados de una encuesta nacional destacan las experiencia posparto de las mujeres, se basó en una encuesta a 903 madres primerizas de 18 a 45 años que dieron a luz en 2005

Algunos de los hallazgos: Después de seis meses, el 43 por ciento de las mujeres aún se sentía estresada; el 40 por ciento decía que tenía problemas para controlar su peso; el 34 por ciento tenía problemas para dormir; el 26 por ciento no tenía deseo sexual; y el 24 por ciento sufría de dolores de espalda crónicos.

Durante los primeros dos meses después del parto, el 44 por ciento de las mujeres dijo que su condición física o emocional interfería con el cuidado de su bebé.

Y además, muchas mujeres no sentían que recibían el apoyo suficiente de su pareja, ya que el 73 por ciento informó que se dedicada más al cuidado del bebé que su pareja.

Incluso el 49 por ciento de las mujeres con trabajos a tiempo completo informaron que asumían la mayor parte de la atención del bebé, y sólo en el tres por ciento de los casos el marido o la pareja se responsabilizada de la mayor parte del cuidado del niño, de acuerdo con el informe.

El veinte por ciento de las mujeres con pareja señaló que su compañero le daba poco, si alguno, apoyo afectivo, emocional, de ocio o práctico.

"Nos sorprendió la rapidez con la que las mujeres volvían a su trabajo, el 80 por ciento lo hacía a las 12 semanas después del parto", apuntó Sakala. "No obtenían la licencia por maternidad que querían. Sentían que debían volver al trabajo más pronto de lo que hubieran querido. No podían cumplir con sus objetivos de lactancia materna".

"Tratan de hacer lo correcto, pero no reciben el apoyo necesario en términos del tiempo de recuperación y el apoyo financiero para quedarse en casa a cuidar de sus bebés", agregó Sakala.

Apenas el 40 por ciento de las madres trabajadoras dijo que recibió beneficios pagos por su licencia de maternidad. Entre las que cobraron sus salarios durante su licencia por maternidad, el 50 por ciento dijo haber recibido el 100 por ciento de su paga. Entre las trabajadoras a tiempo completo, el 23 por ciento recibió al menos seis semanas de su salario íntegro, y el 38 por ciento recibió la mitad de su salario durante seis semanas.

Más de un tercio de las madres trabajadoras volvieron a su trabajo a las seis semanas después de dar a luz, y el 84 por ciento se incorporó a su trabajo luego de las 12 semanas de la licencia por maternidad.

Casi la mitad de las mujeres, el 48 por ciento, dijo que no se había quedado en casa todo el tiempo que hubiera querido. La razón principal de su regreso al trabajo era que no podían permitirse estar más tiempo sin trabajar, halló el informe.

La mayoría de las mujeres trabajadoras dijo que la cantidad ideal de tiempo de la licencia sería siete meses. Sólo el uno por ciento de las mujeres recibió su salario completo durante cuatro meses o más.

Cuando las mujeres volvían a trabajar, muchos de los desafíos aún persistían. El 79 por ciento describió que estar lejos de su bebé era un desafío. Los problemas para hacer arreglos en torno al cuidado del bebé afectaban al 50 por ciento de las nuevas madres; los problemas relacionados con la lactancia materna afectaban al 37 por ciento; el 36 por ciento se enfrentaba a la falta de apoyo de su pareja o cónyuge; y el 29 por ciento dijo que experimentaba falta de apoyo en el lugar de trabajo.

"Concienciar sobre estos problemas es un desafío importante. No estamos realmente al tanto de la situación como lo están las madres", dijo Sakala. "Necesitamos ampliar el apoyo que se ofrece a las madres. Necesitamos crear conciencia entre las mujeres de que no están solas. Estas son cuestiones comunes por las que pueden recibir ayuda. Tienen derecho a la ayuda".

La Dra. Ruta Nonacs es psiquiatra de planta del Programa de investigación clínica de atención psiquiátrica en salud reproductiva y perinatal del Hospital general de Massachusetts. Nonacs cree que la nueva encuesta es otra pieza más de evidencia de que se necesita prestar más atención a ayudar a las nuevas madres.

Parte del problema, apuntó Nonacs, han sido los cambios en la sociedad que aíslan aún más a las nuevas madres. "La mayoría de las mujeres no provienen de una familia numerosa y necesitan otros formas de apoyo, porque no cuentan con el apoyo de una familia grande para asumir esa responsabilidad extra", señaló.

Una manera de ayudar a las nuevas madres sería mediante licencias por maternidad más prolongadas y políticas más flexibles para la reincorporación laboral, destacó Nonacs. "Esta medida sería muy útil para reducir el nivel de estrés", apuntó.

También, las nuevas madres esperan más de sí mismas que en el pasado, señaló Nonacs. "Con todo el énfasis sobre 'la crianza apropiada de los hijos', existe la presión para que las mujeres estén 100 por ciento disponibles, lo que simplemente no es posible. Las expectativas de las mujeres se han incrementado de manera dramática", dijo.

Estas mayores expectativas se suman al estrés de la nueva maternidad, dijo Nonacs. "Sobre todo, cuando existe una desconexión entre la idea que se tiene sobre cómo debería comportarse una madre y lo difícil que es en realidad. Esto abona el terrero para la decepción y los sentimientos de ineficacia. Crea estrés", señaló.

"Tire a la basura los libros sobre como criar a los hijos", aconsejó Nonacs. "Busque toda la ayuda que pueda, puede pagar por ella o reclutar a varios miembros de la familia o amigos. El primer año en la vida de un niño es muy exigente. Una necesita mucho apoyo y también cuidar de sí misma", aconsejó.

http://healthfinder.gov/

 

 

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lunes 4 de agosto de 2008

El estrés de la madre durante el embarazo puede aumentar el riesgo de asma y alergia del bebé

Se encontraron mayores niveles de un marcador de alergia en la sangre del cordón de los bebés cuyas madres estaban estresadas

Por Serena Gordon
Reportero de Healthday

(FUENTES: Junenette Peters, Sc.D., postdoctoral research fellow, Harvard Medical School, Boston; Rosalind Wright, M.D., assistant professor, medicine, Brigham and Women's Hospital, and Harvard Medical School, Boston; Ashlesha Dayal, M.D., assistant professor, obstetrics and gynecology, Albert Einstein College of Medicine, and maternal fetal medicine specialist, Montefiore Medical Center, New York City; Jennifer Appleyard, M.D., chief, allergy and immunology, St. John Hospital, Detroit; May 18, 2008, presentation, American Thoracic Society 2008 International Conference, Toronto)

DOMINGO 18 de mayo (HealthDay News/Dr. Tango) -- Si una madre embarazada se expone a altos niveles de estrés, su bebé podría tener más probabilidades de desarrollar asma o alergias más adelante en la vida, según sugiere una investigación reciente.

Los bebés cuyas madres experimentan altos niveles de estrés tenían más IgE en su sangre al nacer que los bebés cuyas madres estaban menos estresadas. IgE es un anticuerpo que tiene que ver con las reacciones alérgicas y asmáticas.

"Las madres que tenían niveles elevados de estrés tuvieron hijos que parecían ser más reactivos a los alérgenos, incluso cuando eran expuestos a niveles bajos de éstos", afirmó la Dra. Rosalind Wright, coautora del estudio y profesora asistente de medicina del Hospital Brigham y de mujeres y de la Facultad de medicina de la Harvard en Boston.

La colega de Wright y otra autora del estudio, Junenette Peters, dijo que el estrés podría hacer que las mujeres fueran más susceptibles a los alérgenos porque "podría hacer que las células sean más permeables", de manera que incluso niveles bajos de exposición desencadenan una reacción. Además, las mujeres cuyos sistemas inmunitario están alterados por el estrés podrían, a su vez, pasar el riesgo a sus bebés.

Petes, becaria de postdoctorado de investigación de la Facultad de medicina de la Harvard, debía presentar los hallazgos el domingo en la Conferencia internacional 2008 de la American Thoracic Society en Toronto.

En el estudio, que fue patrocinado por una subvención del U.S. National Heart, Lung, and Blood Institute, participaron 315 madres embarazadas y sus bebés. Las madres, que vivían en un ambiente urbano,

completaron un cuestionario diseñado para evaluar sus niveles de estrés en diversos campos. Los eventos negativos experimentados sobre los que las madres informaron con mayor frecuencia tenían que ver con problemas financieros, del hogar, de la seguridad comunitaria, de las relaciones y médicos.

También se evaluó la exposición a los ácaros del polvo usando muestras obtenidas de las habitaciones de las embarazadas. Cuando los bebés nacieron, se tomó una muestra de la sangre del cordón.

Después de controlar los datos para compensar la edad materna, la raza, el tabaquismo, la educación, los antecedentes de alergia y asma, el sexo del bebé y la estación en que nació, los investigadores encontraron que el número de dominios negativos (factores estresantes) sobre los que se informó se asociaba a un mayor riesgo de IgE elevado en la sangre del cordón.

"Una madre que tenía tres o más eventos negativos tendría un aumento del 12 por ciento en la probabilidad de dar a luz un bebé con IgE elevado en la sangre del cordón", señaló Peters.

Wright señaló que el IgE elevado es "sugerente" de un mayor riesgo de desarrollar asma y alergia más adelante en la vida, pero que la asociación no está del todo clara y depende de la exposición a otros factores de riesgo. Los investigadores darán seguimiento a estos niños hasta que tengan cinco años de edad para ver si desarrollan asma y alergia más adelante.

La Dra. Ashlesha Dayal es especialista en medicina materno fetal en el Centro médico Montefiore, y profesora asistente de obstetricia y ginecología del Colegio médico Albert Einstein de la ciudad de Nueva York. Señaló que "definitivamente hay datos emergentes de que el estrés en el embarazo puede afectarlo de distintas maneras. Por ejemplo, se ha relacionado el estrés a restricciones en el crecimiento, una menor vinculación, e incluso parto prematuro. Así que no sería irracional pensar que podría precipitar una enfermedad que es desencadenada por el estrés".

Pero, añadió Dayal, "este es un estudio pequeño que necesita ser validado. Realmente necesitamos más cifras para verificar esta asociación".

La Dra. Jennifer Appleyard, jefa de alergia e inmunología en el Hospital St. John en Detroit, se mostró de acuerdo. "Se trata de un estudio interesante, pero no ha demostrado causalidad. Tal vez lo que sucede antes del nacimiento puede tener efectos a largo plazo", dijo, pero añadió que no cree que esto es algo de lo que las madres embarazadas tengan que preocuparse excesivamente, en la mayoría de los casos.

Wright dijo que, aunque los investigadores no están haciendo recomendaciones específicas sobre la reducción del estrés en base a este estudio, para el bienestar general, es una buena idea reducir los niveles de estrés siempre que sea posible.

http://healthfinder.gov/

 

 

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